Por: Luis Cebrian


El Puyazo, 13 de Agosto

El Puyazo, 13 de Agosto El Puyazo, 13 de Agosto

Parece que teníamos poco con el virus, y ahora tenemos el mosquito y el mal del Nilo y… la mosca cojonera de turno, Mosca cojonera que ha decidido que los fumadores son un peligro público, y, siguiendo el “por mis cojones” típico de otro ferrolano, impone su criterio porque él lo vale.

La prohibición de fumar en la calle es una vuelta de tuerca más en contra de las libertades individuales de las personas.

El pasado viernes, estando en una terraza con unos amigos, tuve ganas de fumar, y por aquello de que mis acompañantes eran no fumadores me levanté y me alejé unos metros para no molestarles con mis malos humos.

Lo hice porque me dio la real gana, por educación, sin necesidad de que un político, basándose en un informe científico que no existe (eso ha dicho uno de los expertos en una de las televisiones) venga a imponer ideas que en realidad son más de cara a la galería que efectivas.

Dicen que al exhalar el humo los fumadores lo hacen con más potencia y por tanto pueden mandar el bichito a mayor distancia. Vale.

¿Y los que cantan por la calle? ¿y la señora, o el señor, de turno que le grita a su retoño que se baje de ahí porque se va a caer? ¿Y aquellos que sin respetar distancia de seguridad alguna te adelantan en su carrera sin llevar siquiera una mascarilla porque al estar haciendo deporte la ley no se la exige?

Y que decir de ese que estando engullendo un berberecho o una aceituna, casi se atraganta mientras todos sus colegas de mesa andan dándole un sorbo a la cerveza, y tose y tose mientras se pone rojo como un cangrejo cocido…

O el borracho que tras una papa de botellón anda cariñoso con ganas de abrazar a dios y su vecino, porque esta plasta, y naturalmente en su melopea no sigue ni una de las normas de seguridad.

Hay tantas circunstancias en las que accidentalmente, o no, otros nos exponen al riesgo de respirar una nube de bichos sin que podamos hacer nada para evitarlo.

Pero la mosca cojonerogalaica, que ha seguido cronológicamente al mosquito sevillano del Nilo, y juntos complementan la miseria que nos sigue causando el bicho, ha tenido que demostrar que él la tiene más grande y el resto de las moscas se lanzan a seguir la misma medida como eso, moscas van a la Mi.rda.

Y el respetable, sobre todo los bocachanclas que se tragan todo, tan felices, aunque les hayan arrebatado una parcelita más de libertad.

País.