Por: Oscar Alonso Mosquera


¡SE UNEN LAS FUERZAS DEMOCRÁTICAS! URIBE Y PALOMA VALENCIA RESPALDAN A ABELARDO DE LA ESPRIELLA Y COMIENZA LA BATALLA FINAL POR COLOMBIA

¡SE UNEN LAS FUERZAS DEMOCRÁTICAS! URIBE Y PALOMA VALENCIA RESPALDAN A ABELARDO DE LA ESPRIELLA Y COMIENZA LA BATALLA FINAL POR COLOMBIA ¡SE UNEN LAS FUERZAS DEMOCRÁTICAS! URIBE Y PALOMA VALENCIA RESPALDAN A ABELARDO DE LA ESPRIELLA Y COMIENZA LA BATALLA FINAL POR COLOMBIA

La política colombiana acaba de vivir un momento que muchos ciudadanos llevaban meses esperando. El anuncio de apoyo de Álvaro Uribe Vélez y Paloma Valencia a la candidatura de Abelardo de la Espriella representa para miles de colombianos un paso decisivo hacia la unidad de sectores que comparten preocupaciones sobre el futuro del país. Aunque muchos consideran que esta unión debió producirse mucho antes, hoy el mensaje es claro: la segunda vuelta será una batalla definitiva por el rumbo de Colombia y ningún voto puede darse por asegurado.

La unión que millones pedían desde hace meses

Durante toda la campaña presidencial, miles de ciudadanos insistieron en la necesidad de que diferentes sectores democráticos dejaran a un lado diferencias políticas para construir una candidatura fuerte capaz de enfrentar los enormes desafíos que atraviesa Colombia.

Por eso, el respaldo anunciado por Álvaro Uribe Vélez y Paloma Valencia a Abelardo de la Espriella ha sido recibido por muchos como una señal de unidad en un momento decisivo para el país.

Sin embargo, también existe un sentimiento compartido entre numerosos seguidores de Abelardo: esta decisión pudo haberse tomado mucho antes.

Muchos consideran que si las fuerzas democráticas hubieran escuchado con mayor anticipación el llamado de miles de ciudadanos, Colombia posiblemente habría evitado una segunda vuelta y el enorme costo económico que representa organizar una nueva jornada electoral.

Más de 11 millones de voces enviaron un mensaje

Los resultados electorales demostraron que millones de colombianos expresaron una preocupación profunda por el rumbo del país.

Más de 11 millones de ciudadanos acudieron a las urnas respaldando opciones que defienden la institucionalidad, la seguridad, la inversión, la democracia y el fortalecimiento del Estado.

Ese resultado dejó claro que existe una enorme parte del país que desea participar activamente en la construcción del futuro nacional.

Ahora el desafío será convertir esa fuerza ciudadana en una mayoría definitiva durante la segunda vuelta presidencial.

La elección aún no está ganada

Dentro de los sectores que respaldan a Abelardo de la Espriella existe una idea que se repite constantemente: no hay espacio para el exceso de confianza.

Muchos recuerdan que las elecciones se ganan únicamente cuando se cuenta el último voto.

Por esa razón, líderes políticos, voluntarios y ciudadanos están haciendo un llamado a mantener la movilización, el trabajo territorial y la participación democrática hasta el final del proceso electoral.

La segunda vuelta será probablemente una de las más intensas y disputadas de la historia reciente de Colombia.

El llamado a los demócratas

Hoy el mensaje para millones de colombianos es claro.

Participar.

Votar.

Convencer.

Defender las ideas en las urnas y no desde la confrontación.

Miles de ciudadanos consideran que el futuro del país se definirá en las próximas semanas y que cada voto tendrá un valor determinante.

Por eso, el llamado es a que hombres y mujeres de todas las edades participen masivamente en la jornada electoral, ejerciendo su derecho democrático de manera libre, pacífica y responsable.

La batalla final por Colombia

La campaña entra ahora en su etapa más decisiva.

Las alianzas comienzan a consolidarse.

Las posiciones políticas se reorganizan.

Y millones de colombianos observan atentamente lo que ocurrirá en los próximos días.

Para muchos ciudadanos, esta elección representa mucho más que escoger un presidente.

Representa decidir qué rumbo tomará Colombia en materia de seguridad, economía, institucionalidad, empleo y democracia.

La historia aún no está escrita.

Pero una cosa parece clara:

La batalla final por Colombia acaba de comenzar.

Y serán los ciudadanos quienes tengan la última palabra en las urnas.