Por: Alvaro Rodriguez Hernandez


El ´mago´ Maya y Tontín

El ´mago´ Maya y Tontín El ´mago´ Maya y Tontín

No fue un proceso espontáneo. Brotado del sombrero. Con protocolos.

Maya, alcalde, se sentó, una vez ganar el torneo electoral, a planear la receta que tiene preparada y soñada: el manejo de la Hacienda Pública, sin financiación e intereses. Revisen el plan para ejecutar en 100 días y en este movido 2020.

Manda un mensaje claro y nosotros no estamos acostumbrados a ello, cuando se habla sin tono melifluo, engañoso: evita el colapso y asusta con eliminar varias entidades inútiles.

De paso, le mete un golpe a la corrupción provocada por laxos, relajados papanatas incrustados en gobiernos locales. Con un gigante que amenaza con venirse al piso: la pomposa Secretaría de Movilidad, que hace rato huele maluco. Y eso, les ¡duele!

Agréguele, un delicioso postre: Aseo. Esa entidad bisagra sobra. Es una hija malcriada de la privatización escandalosa que ferió el patrimonio público. Sus protagonistas se pasean como rigurosos camaleones, huyéndole a la realidad aplastante.

No creo en los anuncios acelerados que esto hubiese merecido una Comisión de Paz que no solucione nada. O, que debía consultarse con extraterrestres. No. Al pan – pan. Sin vueltas.

Acaso, hoy, alguien duda que las finanzas saldrán maltrechas en el pesimismo agobiador que no lo podemos montar en la parodia.

Tampoco son para hacer lujuriosas reformas administrativas – sin controles – que engorden la nómina. ¡Ni locos!

Ahora, el ´Mago´ Maya, debe ser severo y cuidadoso con la venta de los apetecidos lotes, como patrimonio generador de nuevos recursos.

El temor es cierto: detrimento patrimonial o que se venda a “precios de ganga”, de subasta. Que le coloque los ojos vidriosos al Cartel de Los Lotes que existe y se ha metido por numerosos resquicios oficiales. Ni pensarlo, ni se va a hacer así.

La liquidación de activos fusibles, son un hecho. Espantar los riesgos es imperativo. Hacia el pasado hemos sido permisivos y eso no nos ha llevado adelante y a regar dudas por donde se camine.

Maya, alcalde, está parado en el escenario.

Tontín, que son muchos, seguirán mostrando sus zapatos.